Diario La Tarde adherido a: Agencia Hispana de Noticias (AHN); Asociación Noticiosa Latino Americana (ANLA) y agencia TELAM S.E
Los incomprendidos 80

Siempre me he preguntado a si el primer minuto del años es el comienzo del que adviene  o si el último minuto del año es el final del que termina. Con el tiempo he comprendido que el año comienza mucho tiempo antes del primer minuto del primero de enero y termina mucho tiempo después del último minuto del 31 de diciembre.

Por ello comenzar la década de los  80 el primero de enero de 1980, sería como desconocer que en realidad la década de los ochenta comenzó mucho antes. Posiblemente el mismo momento en que los militares decidieron aceptar ser sede del mundial 78, con el objetivo de mostrar al mundo una junta militar que tenía un país ordenado, sea el comienzo de la década de los 80.

Es que los conceptos de represión, de tortura, asesinatos, terrorismo de estado, orden, libertad justicia, Estado de Derecho  y otros, dejaban de ser sólo eso, conceptos, para ser hechos que rodean la existencia de cada argentino, unos a la luz débil de pequeños entornos, en el deseo de existan, otros de la mano del tirano multiplicado en cada espacio del territorio.
La década de los 80 debían cubrir las expectativas de Estado de derecho que nos arrebataron en la década anterior.

Muchos de los que aquel 24 de marzo de 1976 esperaban el golpe de estado o lo tramitaron o lo festejaron, después debieron ver o girar alrededor de Plaza de Mayo en reclamo de justicia, más aun en reclamo de desaparecidos.

Muchos de los que se alegraron de aquel 24 de marzo vieron como la justicia era sólo un deseo donde ni el más elemental derecho, el habeas corpus, se respetaba.

La década de los 80 no comienza el 31 de enero de 1980. Un pequeño acontecimiento mostraba a las claras como los sucesos armaban el marco de las décadas venideras.

Limpiar la zona del mundial, erradicar las villas miserias de las cercanías de los estadios de futbol que recibirían a los competidores del `78, poner “bajo la alfombra la mugre de la pobreza”, eran pequeños síntomas de lo que sucedería en los 80.

El gobierno argentino, presidido por Juan Domingo Perón decidió comenzar con la organización del mundial en 1974 Un decreto del 12 de mayo determinó la formación de la Comisión de Apoyo al Mundial, fácticamente bajo la órbita del Ministerio de Bienestar Social a cargo de José López Rega, la cual estaba facultada a autorizar las compras requeridas para la organización, sin importar su monto. Esta comisión funcionó hasta el golpe de estado al gobierno de María Estela Martínez de Perón, el 24 de marzo de 1976, y estaba conformada por representantes de instituciones y ministerios. En representación del Ministerio del Interior estaba el comisario Domingo Tesone; en representación de la Asociación del Fútbol Argentino se encontraba Paulino Niembro, presidente del Club Atlético Nueva Chicago; en representación de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina se encontraba el sindicalista Lorenzo Miguel y en representación del Ejército Carlos Alberto Lacoste.

Tras el golpe de estado a Isabel Martínez de Perón, el Comité Ejecutivo de AFA presentó su renuncia, y durante un mes fue dirigida por su gerente, Ernesto Alfredo Wiedrich.

En mayo se realizaron elecciones y resultó elegido presidente Alfredo Cantilo, cercano al ejército. De esta forma el gobierno evitó intervenir la AFA, algo que habían hecho los gobiernos de facto anteriores, evitando un conflicto con la FIFA la cual no admite la intromisión del Estado en las asociaciones afiliadas.

El gobierno dictatorial presidido por Jorge Rafael Videla reemplazó, en julio de 1976, a la Comisión de Apoyo al Mundial por el Ente Autárquico Mundial '78. Se designó como presidente del EAM '78 a Omar Actis, y como vicepresidente a Carlos Lacoste, quien había participado de la comisión. Existían grandes diferencias entre Actis y Lacoste: mientras que el primero pretendía una organización austera, el segundo pretendía aumentar el gasto. Actis fue asesinado el 19 de agosto de 1976 por Montoneros, aunque algunas fuentes indican que Emilio Massera y Lacoste se encontraban detrás del hecho.

En lugar de Actis asumió la presidencia Antonio Merlo, aunque el EAM '78 estuvo en realidad manejado por Lacoste, y se estructuró en seis áreas: de planeamiento y control, de comercialización, de asuntos generales, de infraestructura, de asuntos generales de economía y finanzas y de prensa, turismo y relaciones públicas. El EAM asumió formalmente la organización del mundial, relegando a la AFA al rol de mero asesor. Para quitarle transparencia a los gastos, se promulgó en abril de 1977 el decreto 1261 que le permitía al EAM '78 reserva en la difusión de sus actos.

En un principio se había estimado el coste total del mundial entre 70 y 100 millones de dólares, pero se calcula que en realidad superó los 700 millones aunque la cifra es estimada, ya que el EAM '78 nunca presentó un balance. Con este dinero se remodelaron tres estadios (Monumental, Gigante de Arroyito y José Amalfitani), y se construyeron tres más: el estadio Mundialista de Mar del Plata, el estadio Chateau Carreras y el estadio Ciudad de Mendoza. También se invirtió en la mejora de las comunicaciones, de

los aeropuertos, de la infraestructura hotelera y se invirtieron 60 millones de dólares en la renovación tecnológica del canal 7 estatal, el cual comenzó a transmitir a color. La poca transparencia en los gastos permitió el sobreprecio en las contrataciones, por ejemplo la mejora del campo de juego costó la mitad en la Copa Mundial de Fútbol de 1982. El Mundial de 1986, con una mayor mejora de la infraestructura, costó, en términos relativos, mucho menos que este mundial.

Antes del comienzo del Mundial, el intendente de Buenos Aires Osvaldo Cacciatore aceleró la erradicación de algunas villas miseria de la ciudad y el traslado de sus habitantes. El operativo comenzó en un asentamiento ubicado en las cercanías del estadio Monumental, la villa del Bajo Belgrano, y continuó en los barrios de Retiro y Colegiales.
 
A la hora de la verdad, el trabajo de la CONADEP resultó irrefutable señalando que la mayor parte de desapariciones comprobadas durante la dictadura ocurrió entre 1976 y 1979. También durante el Mundial.

El contraste entre dos realidades irreconciliables –la muerte y la euforia- y tanta crueldad fueron el espejo de la época que convirtió el Mundial ’78 en la entendible fiesta de muchos, pero jamás de todos.  

"Todos los presos políticos, los perseguidos, los torturados y los familiares de los desaparecidos estábamos esperando que Menotti dijera algo, que tuviera un gesto solidario, pero no dijo nada. Fue doloroso y muy jodido de su parte. Él también estaba haciendo política con su silencio." Quien formula el cargo es Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz en 1980, que logró salir de la Unidad 9 de La Plata gracias a la presión internacional, el 23 de junio de 1978, dos días antes de la final. De su cautiverio recuerda el nudo de una contradicción para muchos incomprensible: "En la cárcel, como los guardias también querían escuchar los partidos, el relato radial nos llegaba por altoparlantes. Era extraño, pero en un grito de gol nos uníamos los guardias y los prisioneros. Me da la sensación de que en ese momento, por encima de la situación que vivíamos, estaba el sentimiento por Argentina."

________________________________________________________________________________________________________
El boicot y la "campaña antiargentina"

José María Muñoz, periodista deportivo que denunciaba la "campaña antiargentina".

La sistemática violación de los Derechos Humanos denunciada por los exiliados argentinos en Europa desencadenó que diversas organizaciones planearan, en 1977, la creación de un boicot contra la organización del evento. El mayor impacto se produjo en Francia, tras la formación a fines de ese año del Comité pour le boycott de l’organisation par l’Argentine de la Coupe du Monde de football (COBA). El COBA estaba integrado principalmente por militantes del Comité de soutien aux luttes du peuple argentin (CSLPA), sectores con fuerte actividad sindical vinculados a la tendencia Ecole Emancipée y el colectivo político y editorial Quel corps?.

Las acciones incluyeron la conformación de 150 a 200 comités que fomentaban el clima anti Junta Militar, la junta de fondos para las víctimas del terrorismo de Estado y la creación del periódico de difusión L'Epique  7 que llegó a vender 120 mil ejemplares entre enero y junio de 1978. Sin embargo, a nivel de coordinación central el CORBA no tenía mucha presencia de exiliados argentinos. Tanto Montoneros como el PRT se habían pronunciado en contra del boicot, ya que consideraban que la realización del evento permitiría mostrar la realidad argentina. Muchos exiliados aprovecharon la campaña del COBA para incrementar las denuncias sobre la situación argentina, aunque sin definirse claramente sobre el boicot.

La respuesta de la Junta Militar fue denunciar que las acciones de esos grupos eran parte de una "campaña antiargentina" realizada por el terrorismo. Según palabras de Videla:

"Es evidente y somos conscientes que se ha generado una imagen exterior de la Argentina que nos es desfavorable, es una realidad. Esto obedece a dos razones: en primer término la desinformación, el desconocimiento de lo que es la Argentina real, el desconocimiento de sus problemas; la segunda razón es que se ha montado una campaña internacional que tiende, mediante la exageración de los hechos a aislar a la Argentina del resto del mundo.
[...]No nos cabe ninguna duda que esta campaña está montada y responde a los intereses del terrorismo subversivo, que es un fenómeno de orden internacional"

Jorge Rafael Videla.
La postura de los medios gráficos fue sumarse a la denuncia contra la campaña. Los casos emblemáticos fueron el relator José María Muñoz y las publicaciones de la Editorial Atlántida como El Gráfico, Gente, Para Ti y Somos. Gente escribía el día en que comenzaba en mundial:

"...A PESAR de todo lo que pasó antes del 24 de marzo de 1976: caos,

violencia, falta de garantías, atraso, corrupción (...)

A PESAR del boicot contra el Mundial organizado por terroristas en varias capitales de Europa (...)
A PESAR de las consignas subversivas que circularon clandestinamente con instrucciones para alterar el orden (...)
A PESAR de las presiones de ciertos periodistas extranjeros que empezaron criticando y ahora elogian.
A PESAR de los que proponen la falsa opción: 'En lugar del Mundial, hospitales'. Podemos hacer las dos cosas...
A PESAR de todo y contra todos...
...Los argentinos hicimos el mundial."

Gente, Nº 671, 1 de junio de 1978.
 
El periodismo extranjero difundió la búsqueda de las Madres de Plaza de Mayo.

En algunos casos, los medios impulsaron también una "campaña argentina" en la que se citaban supuestos comentarios positivos de la prensa y personalidades extranjeras.[45] Un ejemplo de esto fue la carta apócrifa del jugador Ruud Krol a su hija, redactada en realidad por el periodista de El Gráfico Enrique Romero, que contenía este párrafo:

"No tengas miedo, papá está bien, tiene tu muñeca y un batallón de soldaditos que lo cuida. Que lo protegen y que de sus fusiles disparan flores. Dile a tus amiguitos la verdad. Argentina es tierra de amor. Algún día cuando seas grande podrás comprender toda la verdad"
La dictadura utilizó también su estructura clandestina para estos fines, cuando montó en el altillo de la ESMA una oficina de prensa, en la que trabajaban los propios detenidos archivando la información sobre argentina que publicaban los medios extranjeros y difundiendo información favorable al régimen.  También se utilizó el mismo sistema de inteligencia utilizado en el país con las organizaciones de exiliados, infiltrando agentes en sus reuniones. El caso más conocido es el de Alfredo Astiz, quien logró infiltrarse en el Comité Argentino de Información y Solidaridad.

Se dijo que algunos jugadores se sumaron a la campaña para denunciar las acciones de la dictadura militar, renunciando a participar del torneo, pero esto nunca pudo ser comprobado de manera fehaciente. El jugador alemán Paul Breitner, que había sido campeón en la Copa del Mundo anterior, se negó a participar, pero su ausencia se relacionó con motivos internos derivados de su ideología marxista. El astro neerlandés Johan Cruyff tampoco asistió, aunque si bien la razón de su ausencia variaba en un principio entre la oposición a la dictadura y problemas con los auspiciantes, en 2008 expresó que uno de los principales motivos fue un intento de secuestro sufrido en Barcelona antes del Mundial, hecho que le produjo una inestabilidad emocional incompatible con su desempeño en un torneo de semejante relevancia. Algunas fuentes dijeron también que otros jugadores que asistieron, decidieron participar de las marchas que realizaban las Madres de Plaza de Mayo, como es el caso de jugadores de los Países Bajos y Suecia, pero nunca quedó muy claro quiénes habían participado, aunque existen testimonios de que Wim Rijsbergen fue el único jugador holandés que visitó a las Madres durante el Mundial. En relación a los jugadores suecos, su actitud con respecto a los crímenes de la dictadura fue criticada por su falta de contundencia por el padre de la desaparecida Dagmar Hagelin.

No obstante, la presencia del periodismo extranjero que acompañó a los jugadores fue importante para la difusión de la lucha de las Madres, como lo indica Hebe de Bonafini en una entrevista:

"Para mí, una de las cosas más importantes es que (la televisión de) Holanda haya pasado en vez del mundial la marcha de las Madres, porque era jueves y ahí nos conoció el mundo. Yo creo que eso fue un cimbronazo muy grande para las Madres porque inmediatamente las mujeres de Holanda nos escribieron y nos dijeron 'estamos a su disposición', y ellas juntaron el dinero para que tengamos la primera casa"

Hebe de Bonafini, febrero de 2002.

 

 

 
_________________________________
__________________________________
________________________________ _________________________________ _________________________________
________________________________
 
Regresar a tapa

 

Diario La Tarde adherido a: Agencia Hispana de Noticias (AHN); Asociación Noticiosa Latino Americana (ANLA) y agencia TELAM S.E
 
____________________________________________________________
 
Regresar a tapa