la locura de una raza única, que no fue otra cosa más que una escusa en el mercado de las armas, tan vieja como la actual. Evitar la hambruna era aun más simple ¡Producir alimentos antes que armas!.
Pero al pasar de los años hemos visto crecer la hambruna de manara tal que hoy, por día, mueren más de 700 mil personas de hambre… ¡Por día!. Sin contar que los que se logran salvar producen un ser humano 7 veces más “inferior” en condiciones de crecimiento intelectual y de desarrollo, que el niño que crece alimentado medianamente con dos raciones diarias de pan, arroz, pescado y fruta.
Somalia es hoy una muestra clara e irrefutable de la mezquindad del hombre. Es cierto que al ver las fotos enviadas a la |
redacción de Diario La Tarde puede causar dolor en el alma, pero no es con dolor en el alma que se salvan vidas. No es lo mismo dar la vida por un hijo que vivir por un hijo para salvar su vida.
La hambruna de Somalia es “ignorada” por la mayoría de los diarios del mundo, no por su voluntad, sino que, más preocupados por las guerras que por la paz, la atención mediática se ve robada por lo inmediato y estruendoso, posiblemente porque primero esta conseguir la paz como base de organización social y “los daños colaterales” pasan desapercibidos, sin darnos cuenta que es siempre mayor “el daño colateral” que el llamado “cuestión central “. De ese daño colateral nos ocuparemos ahora… “Somalia… la penumbra humana”. continúa la próxima semana |