Viene de parte 1 Recalando en los últimos pasos de una ciudadana argentina Desaparecida en San Juan, Gladis Sánchez Cáceres, de 22 años de edad, a las 17:30 horas su hermano el Dr. Gregorio Sánchez obtuvo audiencia con el Jefe del RIM 22, el Teniente Del Toccio, quien le manifestó que el soldado Bonil, un amigo de Gladis, era considerado 'desertor' a partir desde la misma mañana que desapareció Gladis el 1 de marzo de 1977.
Una inevitable pregunta resalta para cuando ya hacia 12 horas de la Desaparición de Gladis Sánchez Cáceres. Cual era la conexión con el soldado Bonil? Que pito tocaba Bonil? Quien era...un 'delincuente, un subversivo' o algo así?
Al salir de la entrevista con el Tte. Del Toccio, el Dr. Sánchez no detuvo el coche en la cuneta del sinuoso camino del RIM a San Juan. A pesar de no sentirse en condiciones de conducir, la fuerza que lo impulsaba venia muy de adentro, de las entrañas, de la adrenalina que lo hacia sudar sin parar. No había noticias de su hermanita. Qué misterio! Qué confusión! Qué injusticia!...aunque la sociedad de aquel entonces se inclinaba a la permisión y aceptación del destino final de los secuestrados . Sánchez sabia perfectamente que Gladis no estaba metida en la 'joda' -terminología referente a la militancia-. Pero aquí no se trataba de ninguna 'terrorista' o 'zurda repelente' -en la jerga de los represores-, sino de una ciudadana argentina, católica devota, de clase media alta, de una familia tradicionalmente radical y con ninguna conexión con la guerrilla. Que horror! sin justificación y sin razon! Como explico a nuestra redacción Charlie Moore, uno de los últimos sobrevivientes del Departamento D2 de Informaciones de Córdoba, "la Gladis caía en la categoría 4 de secuestrados, esos eran los que denominaban como los 'perejiles'. No sabían nada y no tenían nada que 'confesar'. Fueron los mas torturados de todos los que caíamos".
Bonil...desertor? A quien se creía el Teniente Del Toccio que iba a charlar!. De hecho- como en la declaración oral entrevista que el Dr. Sánchez le efectuara a Charlie Moore en Enero del 2006 en Chile-, el soldado Bonil había sido secuestrado durante la madrugada del 1ro de marzo horas antes del secuestro de Gladis Sánchez Cáceres. De eso no lo quedaban dudas por el solo hecho de no poder entrevistarse con el soldado conscripto 'desertor' y que no había dejado rastro alguno antes de Desaparecer. Tras recuperar la compostura, ya entrada la noche de ese fatídico 1 de marzo de 1977, a poco mas de 14 o 15 horas del secuestro de Gladis, el Dr. Sánchez retorno a su domicilio para ser recibido por ansiosos familiares esperando noticias sobre el paradero de esta hija de una familia
argentina prácticamente sollozando en la angustia. Se encontró con las noticia de que Gladis no era la única secuestrada sino que durante ese día se habían 'levantado' o otros tres más y que a uno lo habían dejado en libertad. El Secuestrado 'liberado' de apellido Schabelman había sido secuestrado por error ya que a quien buscaban resultó ser su hermano y puesto inmediatamente en libertad. Tuvo la suerte de no haber llegado a las dependencias de la Comisaria 16 de Guaymallén, sede del |
El comienzo de una pesadillagladys.jpg) |
Departamento 2 de Informaciones de Mendoza- uno de los Centros Clandestinos de Detención o CCD mas activos en la región del Cuyo y perteneciente al Área 311 del Tercer Cuerpo de Ejercito con base en Córdoba-
Ha sido constatado por boca propia de uno de los del personal de ejército operando en ese sitio que 'el que entraba a la '16' -el D2 de Guaymallén- no salía con vida'.
Alrededor de una semana después de la Desaparición de Gladis Sánchez Cáceres, su hermano, el Dr. Gregorio Sánchez Cáceres recibió en su consultorio una llamada telefónica que creo gran expectativa, esperanza y, finalmente, un indicio, una vaga explicación del porque Gladis había sido Secuestrada y al parecer todavía permanecía en cautiverio con vida en algún sitio por entonces desconocido. Una voz metálica, con un toquecito de mando y en control, le dio instrucciones al Dr. Gregorio Sánchez Cáceres. Lo que sigue es una reconstrucción de esa conversación:
"Usted quiere ayudar a su hermana?"
"Por supuesto que si, dígame por favor que tengo que hacer!", repuso incrédulamente el Dr. Sánchez.
"Tráigame las dos cartas que Paskin le envió a su hermana desde Israel", ordeno al Dr. Sánchez aquella voz en un tono duro, durísimo.
"Como no!" respondió un exaltado y esperanzado hermano de la Desaparecida.
Horas después, esa misma tarde, después de revolver los cajones de la cómoda en la habitación de Gladis, entre sus pertenencias fueron encontradas las dos cartas demandadas con gran secretismo por el interlocutor anónimo con quien el Dr. Sánchez tenia cita para esa noche.
"Que nadie sepa de la existencia de estas cartas", Sánchez había sido advertido.
De hecho, tras encontrarlas el hermano de Gladis leyó el contenido del par de cartas. Según el estampillado habían sido despachadas desde Israel por el
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propio Paskin quien le rogaba a Gladis a que se uniera con el y casarse. Obviamente Gladis había desechado la oferta de acuerdo a lo que le había comentado a una de sus hermanas. Ya provisto con el material que iba a poder demostrar cual era la conexión de Gladis con el prófugo Paskin, el Dr. Sánchez salió de su casa en camino a la localidad ordenada para presentarse y entregar las cartas. Lo hizo de acuerdo como había sido advertido: "valla solo, sin armas y sin una maquina fotográfica".
El hermano de Gladis estaciono su coche y al aproximarse al umbral del bar fijado para la 'reunión' fue increpado por un sujeto quien le señalo a cual mesa dirigirse. Allí encontró a otro sujeto, un 'negrazón bien alto, pelo negro corto y, especialmente, de piel curtida por el sol y rostro tallado como la cascara de un ananá o picado por una viruela de las malas'. También el Dr. Sánchez noto que sobre la mesa ese tipo tenia una pistola 45 tapada por un diario como así también que afuera había un tercer sujeto apoyado contra su coche.
"Trajo las cartas?".
"Si! si!, aquí están" y se las entrego. Su interlocutor las plegó y guardo en el bolsillo interno de su saco mientras al mismo tiempo enfundo su pistola, también debajo del saco, y preparó para irse. Fue en ese momento que el Dr. Sánchez pregunto por su hermana.
"Voy a hacer lo que este a mi alcance". Y los tres se largaron mientras el Dr. Sánchez, como se lo habían indicado, tenia que permanecer en el bar por unos 5 minutes antes de que el también dejara el lugar.
Después de esa esperanzada 'reunión' el Dr. Sánchez retorno al hogar paternal de Gladis y con altas expectaciones, las que después resultaron infundadas, reaseguro a toda la familia de que era una cuestión de horas sino un par de días para que la situación de su hermana quedara esclarecida. Pero de Gladis nada se supo hasta aproximadamente un año de su Secuestro.
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