autor material del homicidio, por lo que en ese sentido cree que el hecho está prácticamente "esclarecido".
“Nos une el dolor, junto al intendente (local, Mariano) West, por el trágico hecho que movilizó a toda la sociedad, especialmente la de Moreno, porque fue una pérdida irreparable e injustificada de un joven muy querido en la localidad”, expresó Casal, tras mantener una reunión de trabajo junto al jefe comunal.
El lunes, antes y después del velatorio y la inhumación de los restos de Castillo (18), vecinos, familiares, amigos y compañeros de la víctima, marcharon pacíficamente por las calles de Moreno en reclamo de Justicia y Seguridad.
Primero se movilizaron hasta la escuela San Juan Bautista de Paso del Rey a la que concurría Nicolás, luego hacia la comisaría de dicha localidad y por la noche hasta la Municipalidad.
El hecho ocurrió la tarde del domingo pasado, en Estanislao Zeballos e Hipólito Yrigoyen, a una cuadra de las vías y a cuatro de la estación de trenes de Moreno.
En ese momento, la víctima caminaba hacia una parada de colectivos porque tenía planeado ir a visitar a unos amigos en la vecina localidad de Paso del Rey cuando fue sorprendida por varios jóvenes que aparentemente lo amenazaron con un arma blanca y pretendieron robarle.
"Los delincuentes fueron entre dos y cuatro. Hubo dos que se le acercaron, pero se cree que había otros dos que los acompañaban a unos metros. Una de las hipótesis es que pretendieron robarle el |
celular y que el muchacho se negó a entregarlo", dijo a Télam un jefe policial que participa de la pesquisa.
Se cree que Nicolás forcejeó con sus agresores que lo apuñalaron en el pecho en dos oportunidades, tras lo cual, alcanzó a caminar unos metros y finalmente cayó desvanecido al piso.
Según el jefe policial consultado, el joven recibió dos puntazos en el pecho a la altura del corazón y murió antes de que pudiera ser asistida por los médicos.
Además, el investigador afirmó que entre las pertenencias de la víctima se encontró el teléfono celular, su billetera, dinero y sus documentos, lo que confirmó que no lograron robarle nada.
Los delincuentes abandonaron la escena del crimen a la carrera y, aunque algunos vecinos los persiguieron, lograron escapar.
Por su parte, un testigo que dijo llamarse Héctor aseguró él vio el forcejeo y pensó "que estaban jugando de manos" y señaló: "En un momento lo veo al chico este que cae, les grité (a los agresores) y salieron corriendo, aunque el más petiso le quiso sacar las zapatillas".
"No sé qué quisieron hacer, el celular lo tenía agarradito en la mano, no le sacaron nada", indicó el hombre y agregó que permaneció junto al joven herido mientras convulsionaba y perdía sangre en la calle, ya que la policía y la ambulancia "tardaron quince o veinte minutos" en llegar.
Al ser consultado por los atacantes del joven, Héctor dijo que él vio a dos, de unos 15 o 18 años, y que no daban la impresión de que estuvieran drogados. |