guardan el «número de teléfono» —la dirección IP— de cada ordenador conectado a internet. Por ejemplo, a ABC.es le corresponde 212.81.129.38, que es la dirección numérica de la máquina que aloja su página web. Para leer esta página, un ordenador ha tenido que preguntar a su servidor DNS cuál era la dirección IP de ABC.es. El servidor DNS le ha respondido que es 212.81.129.38, y el navegador del usuario ha buscado ahí la página web solicitada.
Los cibercriminales, que el FBI detuvo en noviembre de 2011, crearon un virus que modificaba los servidores DNS de los ordenadores infectados. Cuando |
preguntaban por la dirección IP de una página web, dicho servidor les mandaba la de otra distinta, llena de publicidad.
Según la BBC llegó a haber más de un millón de infectados por el virus DNS Changer. Tras meses de alertar a los proveedores de internet y de actualizaciones, se cree que la cifra se ha reducido hasta las 275.000 o 300.000 personas. En España se calcula que todavía hay más de diez mil usuarios afectados. Por fortuna, solucionarlo es relativamente sencillo. En http://www.dns-changer.eu está toda la información. Tanto para Windows, como para Mac, como para Linux. |